El edificio se encuentra ubicado en calle 5 e/ 46 y 47 dentro de la zona especial de preservación EPP1, correspondiente al casco urbano de la ciudad de La Plata. En un área caracterizada por el alto flujo vehicular con la calle 5 como una de las vías mas utilizadas para el acceso al centro, son varios y muy importantes los datos del entorno tenidos en cuenta. En primer lugar la presencia frente al mismo del Liceo Víctor Mercante con todo el valor histórico-cultural y arquitectónico de un edificio fundacional proyectado por el arquitecto argentino Carlos Altgelt, con una clara influencia de la arquitectura neoclásica prusiana de Schinkel, recientemente restaurado. Otro punto importante en el área es la intersección de las calles 5, 46 y diagonal 77 planteando una rica situación urbana con edificios de gran valor arquitectónico y una destacada arboleda sobre las veredas y jardines del Liceo. También hacia calle 47 son varios los edificios a destacar como parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad sobre todo el conjunto que da marco a la plazoleta triangular frente a San Ponciano.
El perfil del entorno inmediato se caracteriza por la alternancia entre construcciones de 2 o 3 pisos y edificios de vivienda en altura de reciente construcción. El uso anterior del lote como cochera no hacía más que acentuar lo negativo del vacío urbano provocado por la pérdida de continuidad de la línea municipal en los treinta metros de frente, que dejaba al descubierto el perfil recortado de las medianeras y los laterales y fondos de edificios de mucha altura de las parcelas vecinas. Como dato positivo el vacío del corazón de manzana y de la cochera existente sobre calle 6 permite una conexión visual con la fachada del edificio del Banco Provincia, destacado ejemplo de arquitectura moderna en la ciudad.
Todas estas características fueron cuidadosamente estudiadas y tenidas en cuenta para la elaboración del proyecto con la idea básica de inserción en el entorno de un edificio de grandes dimensiones que rescate y potencialice las virtudes del lugar y recomponga el perfil urbano dañado.
A partir del estudio y análisis del entorno inmediato al terreno y de los indicadores urbanísticos propios de la zona se desarrolló el proyecto de un edificio de viviendas que por tratarse de una ubicación privilegiada en el centro de La Plata, fue dotado de características arquitectónicas, espaciales y constructivas poco comunes en un edificio de 52 unidades de vivienda, tanto a nivel de conjunto como particulares de cada departamento, lo que otorga categoría y calidad a la propuesta.
La implantación remite a la búsqueda de similares condiciones de ventilación e iluminación para la totalidad de los departamentos, así la planta tipo se divide formalmente en dos grandes bloques uno al frente y uno al contrafrente, de 4 viviendas cada uno, conectados por los núcleos de circulación que refuerzan la linealidad en los 30 mts. de ancho. Entre estos toma especial preponderancia el patio central que permite la doble orientación a todo el conjunto.
Esta disposición minimiza la creación de medianeras y por el contrario duplica la superficie de fachada, creando un atractivo frente interno hacia el patio central, que se transforma en el leit motiv del conjunto, ya que se inicia sobre la calle en planta baja con una gran apertura hacia el vacío central que a modo de atrium concentra los accesos al conjunto y sirve como espacio de reunión o expansión, remitiendo a la simetría y el vacío de los patios del Liceo. Esta permeabilidad se prolonga hacia el corazón de manzana donde toma especial preponderancia la propuesta de una Plaza de 20 x 20 mts., en un principio destinada a cocheras, que con sus altas medianeras tapizadas de enredaderas, sus árboles, plantas, césped, bancos y canales de agua se transforma en un remanso para los moradores del edificio. Refuerzan y enmarcan el vacío desde el frente dos locales comerciales a ambos flancos de la entrada en los que prevalece el vidrio con la idea de transparencia de la planta baja.
Funcionalmente los departamentos se agrupan en sentido opuesto a la linealidad formal como 2 torres independientes de planta baja y 7 pisos, cada uno con su ascensor, escalera y equipamiento adecuado a la cantidad de unidades. A pesar de ello en todo momento se buscó mantener la idea de conjunto, que todo el movimiento del edificio se desarrollara alrededor del patio, para lo cual la conexión entre los bloques de viviendas y núcleos circulatorios se realiza a través de puentes o terrazas de acceso abiertas y los ascensores son vidriados en todo su recorrido.
El formato del edificio propuesto encaja en el nuevo código de edificación, lo que hubiera dado una torre de 20 pisos en el anterior se transforma hoy en tipología de bloque apaisado sobre línea municipal, con una mejor adaptación al entorno recomponiendo el perfil urbano y ocultando las medianeras. Por tal motivo se utilizó como referente en la imagen externa del proyecto el edificio del Banco Provincia que puede verse al otro lado de calle 6, concretándose en una fachada de tipo corbusierano, planta baja libre, una grilla de parasoles salientes enmarcan aberturas y balcones, la idea de terraza jardín enmarcada por losas y parasoles de hormigón como remate del edificio.




